Distribución del tiempo.

 

 

Si buscas una buena solución y no la encuentras, consulta al tiempo:

puesto que el tiempo es la máxima sabiduría.     TALES DE MILETO

 

 

Objetivo general

Objetivos específicos.

 Al terminar de estudiar esta unidad el alumno será capaz de:

Al terminar de estudiar esta unidad el alumno elaborará sistemáticamente un programa de actividades para emplear mejor su tiempo.

. Elaborar un horario de actividades que considere los cuatro pasos ne­cesarios para la preparación de un buen plan de actividades­.

 

. Identificar los tres enunciados que constituyen el problema básico de la administración del tiempo.

. Elaborar su propio registro gráfico sin error alguno, dada la informa­ción referente al autorregistro.

. Demostrar gráficamente el manejo del concepto moldeamiento, a través de la programación.

 

 

Estos materiales pueden ayudarte en tus estudios, al volverlos más sencillos y eficaces; pero todo depende de ti. ¡Escoge! ¿quie­res ser un buen estudiante y cumplir con las orientaciones que se te ofrecen? o ¿ quieres ser un mal estudiante y atenerte a las conse­cuencias que ello implica?

Si tu respuesta es afirmativa y estás dispuesto a adquirir hábi­tos eficaces para el aprendizaje académico, debes saber que sola­mente aprendemos si tomamos una actitud positiva ante el estudio y si tenemos un deseo constante de superación.

 

 

Si adquieres destrezas relacionadas con útiles hábitos de es­tudio, ganarás mucho tiempo en el futuro; ya que ser un buen estudiante hoy, te evitará dificultades mañana.

Uno de los primeros pasos que se debe emprender es la planea­ción de actividades de acuerdo con un horario. Para ser sistemáti­co en cualquier conjunto de actividades es necesario planearlas. Un factor fundamental para lograr el éxito académico es sin lugar a dudas la administración del tiempo.

 

   

Cuando se realizan acciones tendentes a la consecución de un fin y se desea realmente conseguirlo con éxito, lo más conveniente es programar.

 

 

Las personas que aprovechan mejor su tiempo son aquellas que tienen programadas sus actividades: la simple revisión de su agen­da o registro escrito, les orienta y prepara para el cumplimiento de éstas. Por otra parte, y en contrario a esta situación, encontrare­mos a aquellas personas que todo lo quieren grabar en su memoria y que cuando ésta les falla quedan mal con los compromisos con­traídos, porque no los recuerdan o porque ubicaron dos o más compromisos al mismo tiempo. Entonces, podemos decir que la desorganización y el incumplimiento se origina en la carencia de su horario.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Ahora bien, el tiempo es difícil de controlar porque transcurre imperceptiblemente en actividades improductivas. Por ello, hay que aprovecharlo, y la mejor manera de saber si esto ocurre es ob­servar los resultados. Como dirían, en forma pragmática, los esta­dounidenses: "el tiempo es dinero"; esto aplicado a tu situación sería: "el tiempo es la oportunidad de obtener buenas calificacio­nes, ¡aprovéchalo!"

 

Este es un proverbio muy sabio; por ello, como dice Lawrence Litt "haz todo a su tiempo, si no quieres que el retraso ocasione la prisa, y ésta sea causa de nuevos retrasos". Ten siempre presente que el mejor amigo de un buen estudiante es el tiempo.

¿Sabías que la mayoría de los estudiantes tienen por lo menos o de los siguientes problemas para administrar el tiempo?

 

1. Dificultades para iniciar el estudio. Efectúas numerosas actividades antes de estudiar; todo el tiempo transcurre como preparación para hacerlo, y se acaba el tiempo sin poder satisfacer tu buen propósito de estudio.

 

2. Una vez que te has sentado a estudiar, pierdes el tiempo saltando de una materia a otra, sin dedicarle el tiempo necesa­rio a cada una.

 

3. No estudias el material que debieras. No pretendemos coar­tar tu iniciativa para documentarte acerca de otros temas, pero te sugerimos que pongas especial atención en los contenidos directamente relacionados con tu aprendizaje escolar.

 

Los problemas que se han expuesto se pueden resolver mediante el establecimiento de un programa de actividades bien planeado.

 

Dicho programa te indicará lo que debes hacer y en qué mo­mento. Te evita improvisaciones; reduce al mínimo el desperdicio de tiempo durante el estudio; te asegura el hecho de que cuentes con los materiales necesarios, y te garantiza que estás realizando la actividad debida a la hora indicada.

 

Para distribuir el tiempo debe tener en cuenta que existen dife­rentes tipos de clases, recuerda que hay materias que se dificultan más que otras y que, por lo tanto, tienes que dedicarles mayor atención.

 

 

 

 

 

AUTORRECONOCIMIENTO

 

Hasta el momento, te hemos presentado cuáles son los tres problemas fundamentales de la administración del tiempo. Ahora, contesta sinceramente las siguientes preguntas:

 

1. ¿Aprovechas adecuadamente tu tiempo?

 

sí_______________    no _____________       más o menos _______________

 

 

2. .Te concentras en el material de estudio sin saltar de una cosa a otra?

 

más o menos  ________________         no____________          sí_________________ .

 

3. ¿Cuentas con un plan de actividades?

 

no _______________             ________________      más o menos  ______________

 

4. ¿Cumples con tu plan de actividades?

 

más o menos ________________       sí ________________    no_______________

 

5. ¿Le dedicas tiempo a las distintas materias de acuerdo con su comple­jidad?

 

  ______________        no  ________________       más o menos  ________________

 

6. ¿Cuando se trata de preparar un determinado tema te concentras en él?

 

no  ___________________        _________________      más o menos________________

 

 

Si tus respuestas son afirmativas, enhorabuena; de no ser así. trata de corregir tus fallas con actos concretos y continúa trabajando con estos materiales.

Con frecuencia, los jóvenes se oponen al seguimiento de un ho­rario o agenda, ya que los consideran elementos que favorecen el tedio y la monotonía. Sin embargo, se debe comprender que la li­bertad de un buen estudiante, está determinada por su grado de res­ponsabilidad, esto es, su organización, su consistencia para actuar y su interés.

 

 

CÓMO PREPARAR UN PROGRAMA DE ACTIVIDADES COTIDIANAS

 

El programa que elabores debe ser realista y práctico, o sea, tiene que ser lo suficientemente flexible como para efectuar cam­bios necesarios y estar de acuerdo con tus periodos de trabajo y diversión.

Te proponemos los siguientes cuatro pasos para que elabores un buen plan de actividades:

 

I. Anota tus compromisos con horarios fijos; por ejemplo, materias, laboratorios, talleres, citas con el doctor, etc.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Empieza a programar; anota tus actividades con horario fijo en la forma que encontrarás en la tabla que a continuación te presento; hallarás un ejemplo que le sigue, para orientarte cómo se puede llenar.

 

 

2. Ahora, programa las actividades básicas que realizas coti­dianamente; por ejemplo, comer, dormir, vestirte, a3eo per­sonal, transporte, etc.

 

3. El tercer paso a programar es el tiempo para revisiones, an­tes y después de cada clase.

 

Considera también el hecho de que debes de resolver tareas. El tiempo destinado a cada una de ellas dependerá del grado de dificultad que te cause su comprensión, de tu habilidad para do­minar el material, de la calificación que quieras obtener, de tu ve­locidad de lectura, etc.

Estudia después de la clase tan pronto como sea posible, lo mejor sería que revisaras tus notas el mismo día que las escribiste, porque seguramente te será más fácil comprender los contenidos cuanto más pronto los revises. De manera opuesta, si revisas tus notas después de una semana, obviamente se te dificultará más, pues es muy difícil que recuerdes de qué se trató la clase y cuál fue la estructura del tema expuesto.

No estudies un mismo tema durante más de dos o tres horas, a no ser que estés preparado para ello, ya que dicho esfuerzo puede conducirte al cansancio y, en consecuencia, a la disminución de tu capacidad de concentración. Es recomendable que realices breves pausas de descanso cuando tengas periodos prolongados de estudio.

Cambia de materiales cuando no comprendas o no te motive un tema. Esta modificación de estímulos puede refrescarte y facilitarte el aprendizaje de otros temas.

 

 

Estudia sin interrupciones, ya que de otra forma te estarás ha­ciendo "tonto tú mismo".

Considera estas indicaciones y programa el tiempo que vas a destinar al estudio de cada una de tus materias.

 

Después de haber planeado tus activida­des, observa que sólo faltará programar en tu horario el Último paso.

4. Programa los periodos de diversión y descanso; por ejemplo, reuniones sociales, salir al cine, ver la televisión, practicar algún deporte, salir con tu novio(a), etc.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En esta parte del programa lo importante es que uses la infor­mación al elaborar tu horario. Con la programación de estas acti­vidades tu horario está terminado; te felicito, pues estás de­mostrando que tus intenciones se están cristalizando en hechos. Recuerda que tu horario es una guía que debes revisar y cumplir diariamente. Por lo cual debes de colocarlo en un lugar visible de tu habitación, en tus libros o cuadernos o junto con tus credenciales.

 

Ahora nos referiremos a la elaboración de una auto­gráfica de estudio.

 

 ELABORACION DE UN AUTORRECORD

 

Siempre han existido estudiantes que culpan al maestro de ha­ber reprobado un examen. Sin embargo, cuando uno les pregunta: “¿cuánto tiempo le dedicaste a preparar la materia?”, no saben contestar .

La mejor forma de saber cuánto estudiamos es midiendo el tiempo que lo hacemos.

De acuerdo con el punto de vista del psicólogo Everett Erroll, no hay mejor manera para motivar el estudio que si se conoce la frecuencia de tiempo que uno destina a esta actividad y del incre­mento que ésta sufre de manera progresiva en el transcurso de los días. En otras palabras, el autor afirma:

 

Uno de los descubrimientos más valiosos de la investigación ha sido el efecto que el autorécord tiene sobre el cambio de conducta.2

 

El señala que si conservarnos un récord permanente de estudio, éste brindará la oportunidad de verificar continuamente el progreso. Después de haber efectuado una estimación de tus tareas; de estu­dio y de haber establecido unidades de conducta,3 podrás distri­buir tu tiempo programado para el estudio.

 

Tu horario será una guía muy útil que te señalará lo que debes de estudiar y tu autorrécord será el registro de tu cumplimiento. Es muy recomendable que coloques en tu área de estudio una gráfica de tu autorrécord y tu horario; ambas te servirán de señal y, por tanto, de control para tu conducta.

 

 

2 Murdock, Everett Erroll, Autocontrol: Una gula para un estudio más efectivo.

 

 

 

El hecho de que uses un horario no quiere decir que no puedas estudiar más de la que éste indica, ¡puedes hacerlo!, incluso hay ocasiones en que es necesario hacerlo así.

A menudo las empresas tienen gráficas que representan el nivel de producción. Al estudiar efectuamos una actividad en término de tiempo, la cual también podemos medir. El registro es la única forma en que podemos cuantificar nuestro esfuerzo conductual (en este caso, el estudio); además, te puede servir como un incentivo para esmerarte cada vez más y, en consecuencia, para superarte cada día.

Por lo antes expuesto te sugerimos que empieces a elaborar desde hoy mismo tu autorrécord, a fin de que seas tu propio juez. Es importante que inmediatamente grafiques tu tiempo de estudio, ya que de no hacerlo así es posible que tu récord no inclu­ya datos o que éstos no sean muy representativos de la realidad.

En esta forma puedes registrar tu propia gráfica. (Prepara una para cada mes.) Esperamos que tu respuesta de estudio vaya mejorando poco a poco.

 

Si solamente puedes concentrarte en el estudio 30 minutos dia­rios y descansas 60 minutos, desde mañana realiza un cambio: estudia 45 minutos y descansa 30. Práctica este mismo horario durante una semana y luego modifícalo: incrementa 15 minutos de estudio y disminuye 5 del periodo de descanso; es decir , el dé­cimo día debes estudiar 75 minutos y descansar 25; el undécimo día estudiarás 90 minutos y dedicarás 20 para actividades de rela­jamiento; el duodécimo deberás estudiar 105 minutos y descan­sar 15; el decimotercero estudiarás 120 minutos y descansarás 10.

 

De esta manera, si mantienes esta práctica de modo sostenido y permanente, se te facilitarán enormemente las cosas. Esta progra­mación está registrada la puedes anotar en la tabla siguiente:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


La orientación que te estamos proporcionando en relación con el incremento progresivo del tiempo de estudio está tomada del principio de moldeamiento;4 es decir, una conducta de determina­da complejidad puede adquirirse mediante la sucesión de pasos que llevan a ella (en este caso solamente se ha manejado el tiempo de estudio ).

 

Si prestas atención a los materiales y empleas la gráfica, las cosas te serán muy fáciles, solamente se trata de cumplir con lo señalado y de no dar por ninguna razón un paso inverso (en vez de aumentar tu tiempo de estudio lo disminuyas).

 

Por las respuestas que proporciones puedes no sólo darte un periodo de descanso, sino también autoadministrar consecuencia de tipo reforzante, tales como un refresco, un pastel, escuchar mú­sica, ver la televisión" hablar por teléfono, etc. Un reforzador es una consecuencia placentera para ti, que premia tu respuesta y la hace probable.

 

Tú eliges los reforzadores y entre más inmediatamente los ad­ministres más efectivos serán, por esto te sugerimos que no dejes pasar el tiempo sin premiar tus respuestas. En otras palabras, con­sideramos que las conductas adecuadas que emites no deben ig­norarse.

 

Ahora bien, si estás acostumbrado a estudiar durante 60 minu­tos continuos, toma este dato como punto de partida para mejorar tu tiempo de estudio.

 

El hecho de que hayamos expuesto un ejemplo de programa­ción por moldeamiento no quiere decir que tú debas seguirlo al pie de la letra. Tomando como base el ejemplo que te hemos dado, elabora tu programa considerando tus condicio­nes, capacidades y expectativas.

 

Como habrás observado, y como se, afirma en la ilustración, la persona que distribuye ade­cuadamente su tiempo  vale oro, pues, como dijo Schopenhauer: .'El hombre ordinario sólo se cuida de pasar el tiempo; el hombre de talento, de emplearlo".

 

 

 

 

 

EPÍLOGO

 

Tiempos

 

Perder el tiempo es perder vida; es un suicidio parcial que se consuma poco a poco.

El tiempo es un extraño ladrón. Se lleva y roba nuestros momentos cuando ellos son ociosos y vacíos; vale decir: nos roba nuestra miseria y nos deja miserables. Pero si en nuestros minutos ponemos toda la riqueza espiritual de nuestro esfuerzo. la riqueza es nuestra, y el tiempo no se la puede llevar; él se va y nos deja opulentos.

Sujeta pues, y haz tuyo el instante que pasa, llenándolo de bondad, de estudio, de ensueño. y que tu dulce abnegación por el bien de los otros, tu vigoroso ahínco por la propia perfección, tu caminar perenne por los mundos de la belleza, vaya siempre bajo una íntima palpitación de amor divino.

Así harás una alquimia inaudita: ¡sacar eternidad del instante fugaz!

 

ALFONSO JUNCO

 

 

 

4 Moldeamiento es el método que se usa para establecer nuevas respuestas en un organismo. Supone el reforzamiento diferencial de las respuestas cuyas características se aproximan a la conducta final deseada.