Fecha / Date:       

5/01/07

 

Matemáticas 

Al hablar de Matemáticas, generalmente pensamos o hacemos referencia a las habilidades que el ser humano posee como: razonar, abstraer, razonar, imaginar, investigar, calcular, medir y buscar exactitud. María Montessori además de esto, consideró que las Matemáticas iban más allá de lo que la gente comúnmente conocía, de tal forma que también hay un desarrollo de la mente matemática.  Al identificar la relación existente entre las cosas, por ejemplo, la diferencia de tamaño, de forma, de ubicación, el movimiento de los objetos, etc. demuestra que casi cualquier cosa en el ambiente tiene cualidades matemáticas.

 

La primera tendencia natural que lleva al hombre a la mente matemática es la OBSERVACIÓN, y en segundo termino la EXPERIMENTACIÓN.  Por ejemplo, el hombre experimenta la distancia y trata de cuantificarla. Después el hombre tiende a ABSTRAER. Todo esto lo hace el niño desde muy temprana edad, sin tener un concepto o conocimiento de los números como tal.

Imaginen un partido de softball con sus hijos de 3 o 4 años.  Estos pequeños, al jugar, están desarrollando habilidades matemáticas que implican calcular velocidad, fuerza, distancia, altura, etc. tanto al batear, como después al llegar a una base. Esto nos lleva a considerar, de manera importante, las potencialidades que tiene el niño para desarrollar una mente matemática.   Así resulta prioritario cuidar que el ambiente que rodea a un niño le brinde la oportunidad de desarrollar estas potencialidades; es de suma importancia que el niño primero tenga experiencias o vivencias matemáticas antes de que sea capaz de realizar abstracciones en esta área.

 

LO CONCRETO ANTES DE LO ABSTRACTO 

Es por esto que en un ambiente Montessori, primero mostramos el material Sensorial, ya que permite al niño experimentar conceptos matemáticos de una manera más concreta y precisa.  Por ejemplo: con “la torre rosa” el niño experimenta el tamaño y la forma.  La Torre Rosa es también una preparación indirecta para el cubo de los números. 

Para ser capaz de distinguir “uno” y “más de uno”, se necesita la habilidad de abstraer. En esto podemos encontrar muchas de las dificultades que las Matemáticas pueden crear para los niños pequeños, ya que la abstracción es un paso muy grande que toma mucho tiempo para la mente humana y debemos permitir que el niño tome su tiempo, si queremos anticipar el desarrollo de la mente del niño solo nos engañaremos. El hecho de que el niño repita los nombres de los números no quiere decir que sepa contar, él niño repite los números como repite las notas melódicas de una canción.

Para que el niño pueda comprender lo que es “cantidad” deberá alcanzar cierta madurez mental y este es un proceso individual de cada niño.

 El trabajo Montessori, en Matemáticas, está estructurado con una secuencia que lleva al niño de experiencias concretas al desarrollo de habilidades para poder realizar Abstracciones. 

Este trabajo se va desarrollando de la siguiente forma: 

1.- Números del 1 al 10. En esta área, primero el niño conoce el concepto de cantidad. Aquí el niño pasa de una simple exploración sensorial, a una exploración que podemos denominar “medición” y establece relaciones exactas; comienza a preguntarse ¿cuántos son? y requerirá contar. Descubre que al contar los objetos de su entorno como lápices, niños, etc. ya no percibe solo conjuntos de cosas, sino cantidades. 

Para iniciar la etapa del conteo del 1 al 10 utilizamos las “barras numéricas”. 

2.- Una vez que el niño puede contar verbalmente y comprende qué es “cantidad” introducimos el símbolo del número (1, 2, 3), utilizando los “numerales de lija”. Con este material el niño recibe esta información por 3 canales perceptuales (visual, táctil y auditivo) al mismo tiempo: al trazarlo con los dedos (táctil); al verlo en el momento de trazarlo (visual) y al escucharlo y repetir su nombre (auditivo). Este proceso garantiza enormemente que el conocimiento llegue al intelecto de cada niño.

 

Finalmente se hace la asociación de la “cantidad concreta” con el símbolo abstracto. 

3.- Sistema Decimal. Se introducen las 4 operaciones básicas (suma, resta, multiplicación y división) utilizando el material concreto de esta área: unidades, decenas, centenas y millares.

 

4.- Conteo Lineal. Esta es un área que se lleva paralela al sistema decimal, en donde se le muestra al niño la secuencia numérica a partir del 11; relacionando la cantidad con el símbolo. 

5.- Memorización. Esta etapa permite la mecanización de las 4 operaciones básicas. A través de la ejercitación continua se realiza un paso a la Abstracción. Aquí los niños ya pueden escribir las operaciones y comprobar el resultado.

 

De esta forma el niño es llevado gradualmente, y a su propio ritmo, desde lo concreto hacia lo abstracto, donde posteriormente el niño será capaz de trabajar solo, sin la ayuda del material.