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Fecha / Date: |
29/05/06 |
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DESARROLLO DEL
LENGUAJE DESARROLLO DEL LENGUAJE HABLADO Y ESCRITO EN MONTESSORI
El lenguaje es una forma de expresión particular a la naturaleza del hombre. Es el único que tiene el potencial de adquirir y desarrollar el lenguaje, ya que éste, está formado por palabras que son abstracciones y sólo el hombre, entre los animales, tiene esta habilidad. El lenguaje no sólo es una conquista del hombre que muestra el desarrollo adquirido, sino que también es un medio para desarrollarse. A través del lenguaje expresamos nuestras ideas y pensamientos. Un pensamiento alcanza a madurar cuando ha podido ser expresado. María Montessori nos dice: “Los verdaderos caracteres motores, ligados a la inteligencia son: El lenguaje y la mano, los cuales permiten al hombre realizar el trabajo de la inteligencia”. La construcción del hombre hacia el desarrollo humano tiene su fundamento en el desarrollo del lenguaje, ya que lo preserva y garantiza su sobrevivencia. Mientras más desarrollo del lenguaje, más desarrollo de la persona. El hombre a través de la historia ha ido enriqueciendo el lenguaje, añadiendo más palabras. Estas palabras son eslabones entre los hombres y se desarrollan y ramifican de acuerdo a las necesidades mentales de cada tiempo. Es por medio del lenguaje que las experiencias y los conocimientos se transfieren a los individuos. El lenguaje permite al hombre entender y asociarse a otros hombres para alcanzar una empresa o trabajo en común. En un ambiente Montessori hay 3 aspectos que consideramos para el desarrollo del lenguaje en los niños:
2. Enriquecimiento de vocabulario (lenguaje hablado)
Auto-confianza Es importante conversar con los niños, pero lo más importante es cómo conversar con ellos. Lo debemos hacer escuchándolos y animándolos a expresarse poniendo atención y respeto por lo que dicen; de esta manera, estamos ayudándolos a que adquieran una sensación o sentimiento de auto-confianza. Necesitan descubrir que lo que nos comunican es importante para nosotros y que existe en esta relación una base de aceptación y respeto. El niño aprenderá a expresar sus pensamientos de manera clara y precisa y se dará cuenta de que las palabras le ayudan a clasificar y a describir; aprenderá la secuencia de las palabras en una oración de manera correcta. Enriquecimiento de vocabulario Estudios psicológicos han demostrado que el niño, de una manera natural y sin que se le enseñe, aumenta su vocabulario de 100 a 200 palabras a los 2 años y a varios miles a los 6 años. Esto nos muestra la riqueza que tiene la mente del niño. En Montessori ayudamos al niño a enriquecer su vocabulario a través de diversos materiales como: tarjetas con ilustraciones de diversos temas (botánica, zoología, geografía, etc.), mapas rompecabezas, formas geométricas, libros, etc. además de contar en el salón de clases con una gran variedad de objetos que estimulan el conocimiento de los mismos y su verbalización.
Escritura La escritura y la lectura son acciones muy complejas que requieren de una gran variedad de coordinaciones físicas y de habilidades mentales, como son las siguientes: Habilidades Físicas:
Habilidades Mentales:
Ahora le explicaremos como logramos el desarrollo de estas habilidades en un ambiente Montessori. Desde que el niño entra al ambiente (3 años) trabaja con el material de Vida Práctica y Sensorial, el cual está diseñado para que el niño, de forma indirecta, vaya desarrollando su coordinación muscular en la mano y dedos, así como interiorizando movimientos de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo.
Alrededor de los 3 años y medio el niño empieza a trabajar, de forma más específica, en el proceso de la escritura. Este proceso se inicia con una preparación para la identificación de sonidos, para esto, utilizamos una presentación llamada “el juego de yo veo”, que consiste en identificar y reproducir el sonido inicial y final del nombre de un objeto que se pone a la vista del niño. Después, utilizamos “las letras de lija”, en donde el niño hace la asociación del fonema con su símbolo, a la vez, de que desarrolla la habilidad muscular para el trazo de las letras, ya que el niño sigue el contorno de las letras utilizando sus dedos índice y medio. Al utilizar este material, el niño utiliza, al mismo tiempo 3 canales preceptúales: tacto (al sentir en sus dedos la forma y secuencia del trazo de la letra), oído (se nombra el sonido de la letra al terminar de trazarla) y la vista, lo cual, enfatiza que el conocimiento llegue al niño de manera más fácil y segura.
Una vez que el niño conoce las letras y los fonemas (letras) puede empezar con la formación de pequeñas palabras utilizando el alfabeto móvil. El proceso de la escritura consiste en escuchar y analizar la palabra hablada representando cada uno de sus fonemas con un signo gráfico (letra). Para lograr esto, el niño tiene que ser capaz de discriminar auditivamente entre los sonidos, aún con pocas diferencias, para que así pueda ir colocando correctamente los símbolos que formaran una palabra. Esto es un proceso de codificación.
En la escritura se parte del análisis de los sonidos a las letras y en la lectura de las letras a los sonidos (decodificación). De igual forma, ayudamos al niño al trazo de cada una de las letras, utilizando primero, pizarras lisas, luego con pizarras con rayas y doble raya para que el niño vaya delimitando el trazo de cada una de las letras.
Posteriormente se pasa al papel.
Letra Cursiva En Montessori iniciamos el proceso de la escritura utilizando la letra cursiva o manuscrita, por los siguientes aspectos:
Lectura El proceso de la lectura y el de la escritura son opuestos, mientras que en la escritura es codificación (análisis) en la lectura es decodificación (síntesis). Decodificar significa interpretar un código. La lectura es la reproducción de una serie de fonemas, los cuales han sido representados gráficamente, pero ahora están sintetizados en una palabra completa que significa algo. La lectura se logra aproximadamente 6 meses después de la escritura. La lectura tiene 3 etapas: Mecánica, Interpretativa y Lectura total.
Etapa Mecánica o de Prelectura Durante el periodo anterior, el niño se ha vuelto consciente del significado de los sonidos del lenguaje que se habla a su alrededor y ha conocido los símbolos de los sonidos. En esta etapa mostramos al niño un objeto o una figura que hace claro el significado de la palabra. El niño tiene que reconocer el sonido de cada una de las letras e irlas uniendo oralmente hasta pronunciar la palabra correctamente. En Montessori existen varias presentaciones que ayudan al niño a lograr este proceso. El aparato bucal está lo suficientemente desarrollado para permitir al niño una adecuada enunciación de los sonidos que forman a su vez palabras. El niño adquiere el tiempo y sintaxis adecuada de las palabras, lo cual proporciona al niño los medios para poder comunicar su mensaje a los demás. No solo palabras sino expresar todo un pensamiento. Etapa Interpretativa o de comprensión de la lectura En esta etapa el lector “siente” el propósito de las palabras. Es la habilidad de comprender el estilo y términos específicos escritos por el autor.
Etapa de Lectura Total Se define como la habilidad de poder integrar totalmente la palabra escrita; el ser uno intelectualmente con el autor; abstraer aquello que lee, absorber y comprender los sentimientos del autor, sentir la construcción, comprender el estilo. Es un punto de arribo para cada individuo. Por lo tanto, en la enseñanza de la lectura, uno solo puede ofrecer al estudiante las herramientas que podrá utilizar para desarrollar esta habilidad. Así que la lectura es más que el descifrar palabras. Es una expresión directa de la comunicación verbal. El niño no aprende de repente a leer ni se le muestra automáticamente a hacerlo; más bien la lectura, es una serie de pasos de aprendizaje, cada uno de ellos siendo una extensión de una habilidad previa. Un adulto que lee será siempre un niño que leyó. El placer por la lectura se inicia muy temprano o no se da, por lo tanto, es en esta etapa en la que debemos empezar a trabajar para despertar el amor por la lectura que mas tarde convertía al niño en un lector asiduo y entusiasta. |
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